«El impacto de las tecnologías» ¿Como influye o participa el uso tecnológico en el desarrollo humano?


A comienzos del actual año un malestar recorrió el mundo, era lo que se denominó vulgarmente –el efecto 2000–. Fue el inicio de una nueva conciencia, –el de la dependencia que poseemos con las nuevas tecnologías–Una década atrás no poseíamos esta conciencia universal sobre la importancia de las computadoras conformando un despliegue de comunidades virtuales que articulan un conjunto de relaciones sociales unidas por intereses comunes. Pero también el año 2000 inició la fiebre por el oro digital que a pesar de los juicios a la empresa microsoft continuó como fiebre digital y se dirigió a las operaciones bursátiles que poseen tanto acervo que pueden respaldar o rechazar programas de gobierno.




En los noventa la red internet se transformó en el eje de la comunicación global mediatizada por las computadoras. Pensemos en la duplicación de documentos realizados por los ordenadores con velocidad, o las comunicaciones entre grandes distancias en cualquier lugar del planeta y la transmisión de información que se tornó generalizada, económica y real de acuerdo a las necesidades de cada usuario ya que cada persona que se acerca a un ordenador puede ser emisor y receptor de información. La información nunca se volvió tan realista como en estas épocas. Esta es una de las caras, la de las ventajas de la información global, la otra es que la red de redes es «una posibilidad de uso global», con solo mirar un mapa del mundo podemos observar que la concentración de internet se encuentra en los Estados Unidos y Europa conjugando una maraña de líneas.







1. Globalización y sociedad de la información




Es frecuente oír hablar de un «mundo global» interconectado, efectivamente el desarrollo de la internet no hubiese sido posible sin la adopción de medidas que conciernen a la denominada «nueva economía» que justamente es informacional y global como dice Manuel Castells (Alianza, España, 1999) » la productividad y la competitividad se generan por una red global de interacción«, en estas condiciones que son históricas «el desarrollo en la actualidad es el conocimiento que se genera como principal fuente de productividad». De manera que el siglo XXI comenzó con un nuevo tipo de cultura material producto de un nuevo paradigma tecnológico que se organiza en torno a las tecnologías de comunicación e información, TICs.





Las redes de
comunicación cibernética se desarrollaron como parte de ese proceso denominado globalización que comprende varias acciones que repercuten en el mundo.




Se suele caracterizar a la globalización por una serie de hechos que son:




  • Una mayor intensidad en los flujos comerciales y de capitales internacionales;
  • Una disminución de la presencia pública del Estado como regulador de la economía, pero también de las relaciones sociales y políticas;
  • Una mayor presencia de las grandes corporaciones internacionales y el desplazamiento e intervención de esas corporaciones como actores principales en el nuevo mundo que ya no son ni pueblos, ni estados, sino empresas que trascienden las fronteras con sus productos, servicios y mensajes trastocando las culturas nativas y tradicionales de los enclaves regionales y que en el ejercicio de la política se ha dado en llamar la presencia del neoliberalismo, que no es otra cosa que un conservadurismo de derecha.
  • Un replanteo de las formas políticas con acento en la preocupación por el establecimiento de democracias liberales pero con una fuerte subsumsión de la política por la economía debido a la adopción de ciertas políticas económicas en las que intervienen organismos internacionales cuyo objetivo son los negocios;
  • Una propagación de pensamientos que intentan posicionarse como únicos, o –el pensamiento único– que reponde al éxito, la eficiencia, la idea de una homogeneidad en los territorios con pautas valorativas de las grandes corporaciones trasladadas a las personas y en los alcances de los consumos; una prevalencia del tiempo presente, una tendencia al olvido del pasado, la desvalorización de la historia, de las tradiciones populares y regionales y un acento en el consumismo con gustos y fetiches globales;
  • Una fuerte presencia de la regulación financiera con la centralidad de las divisas del dólar junto a la velocidad de las comunicaciones electrónicas que permiten tomar decisiones a veces tan drásticas que pueden desestabilizar a las economías nacionales;
  • El cambio en las formas de decisión de los conflictos internacionales conjuntamente a una diferente percepción que se posee de ellos en el resto del mundo y una cierta obsolescencia de las estructuras nacidas en los años 40 como el de las Naciones Unidas.